Danny Glover es buena onda. Mel Gibson es buena onda. Pero pese a eso y a que indudablemente la saga Lethal Weapon es parte de la cultura popular y cinta obligada para cinéfilo pop nunca me ha gustado más allá de pasar un buen rato. Por eso la noticia de una quinta entrega no me molesta para nada, pero tampoco colapsa mi universo. La historia de esta quinta parte es muy sencilla, Riggs, interpretado por Mel Gibson, está a punto de ser jubilado obligatoriamente, lo mismo le pasa a su buen amigo Murtaugh aka Danny Glover, así que para despedirse como corresponde del uniforme y de las aventuras se unen para resolver un último gran caso. Extrañamente, esta vez no estarán solos, aparecerá el hijo de Murtaugh para ayudarles en este caso, y es más que obvio lo que esto significa. Es muy probable que este muchacho junto a otro que podría aparecer por ahí sirvan para un recambio generacional y tengamos a estos dos de mentores de dos nuevos policías simpáticos… quien sabe, demás que nos venden hasta toda una nueva trilogía de Lethal Weapon reloaded después de esta quinta parte. Pese a todo, no podemos negar que las aventuras que tienen empatía con las armas mortales son ya todo un megaclásico de nuestra generación, que todos las vimos más de una vez en los grandes eventos varios de Canal 13 y obviamente, al final por una cosa de nostalgia, mientras tengamos a Danny Glover y Mel Gibson en los papeles clásicos todos iremos al cine. Por el bien de una saga, que esto resulte bien.